El hombre es por naturaleza un pecador, y el pecado hace división entre Dios y el hombre. Ilustramos más abajo nuestra separación de Dios:

Debido al hecho que nuestra condición muerta y condenado es consecuencia de la desobediencia de Adán, esta verdad es universal. Sin reparar en tu raza, tu religión, o tu estado socioeconómico, ya es verdad que
La condición de toda la raza humana puede ser resumida como este:

CADA ser humano es descendiente de Adán y, así, es un pecador (o pecadora) muerto y condenado del momento de su concepción. NADIE, NINGUNA PERSONA alcanza las expectativas de Dios.

Este versículo nos dice que la paga, o la consecuencia, del pecado es muerte. Ahora, necesitamos identificar el significado exacto de "muerte." La "muerte" puede relacionarse con nuestra condición espiritual. Somos espiritualmente muertos, como dice este versículo:
Sin embargo, en este contexto en Romanos 6:23, la muerte describe una muerte eternal, como dice la Biblia en el libro de Apocalipsis:
Todos que ya están espiritualmente muertos cuándo mueran, cada persona que no se halló inscrito en el libro de la vida, será lanzada al lago de fuego.

Así, cuándo dice la Escritura
se refiere a esta muerte, es decir, LA MUERTE SEGUNDA, el lago de fuego.
La mayoría de personas, percibiendo que necesita a Dios, quiere "hacer algo" para corregir su división de Dios. Muchas personas intentan construir un puente para eliminar la separación entre ellos y Dios. La gente intenta eliminar esta división en mu chas maneras diferentes. Unos asisten y participan mucho en servicios religiosos. Otros rezan o ayunan. Unos tienen esperanza que, por unos rituales religiosos como el bautizo o participación en comunión, ellos ya no sean pecadores muertos y condenados . Cuándo venimos a Dios con estas "buenas obras," Dios se llaman "TRAPOS DE INMUNDICIA," como en este versículo:

¿El hombre puede, por una acción, o muchas acciones, se salva de su condición de pecado? ¿Puede hacerse vivo espiritualmente y borrar la condenación que existe en la vista del Santo Dios? ¿Qué dice la Escritura?
Según la Escritura, el hombre, sin Dios, no puede hacer ninguna cosa -- ninguna obra, ninguno hecho, ninguna acción -- que sea aceptable en la vista de Dios, porque el hombre es, por naturaleza, inmundo, y todas sus justicias como trapo de inmundicia.
Él es, en efecto, débil y incapaz y no puede salvarse. Así, él está condenado. Él debe contar con Dios, porque Dios, solo, puede ayudar al hombre. Cada tiempo que el hombre intenta hacer alguna cosa para dar gusto a Dios, escrito está:

En conclusión, todos los miembros de la raza humana:
¡Sí, necesitamos un Salvador!
El artículo próximo:
Cristo murió por nosotros
(Pronto: la traducción de este artículo próximo . . .
Gracias por su paciencia.)