Así como Dios dio a su pueblo instrucción acerca de un rey, dejó claro que tan pronto como el rey tomara el trono debía hacer su propia copia personal de la palabra de Dios, tenerla consigo, y hacer del hábito de leerla diariamente algo para toda la vida. Al hacer esto, el rey APRENDERÍA A TEMER a Jehová su Dios. Entonces, si nosotros, hoy, deseamos aprender a temer a Dios, ¡también debemos hacer de nuestro hábito el leer la Palabra de Dios diariamente!
En Deuteronomio 8:3, Dios dijo:
¿Hay alguna palabra que Dios haya hablado que no tenga valor para nuestra alma? En este versículo Dios dice que TODA palabra es para que el hombre viva de ella.
Dios dice en este versículo que toda la Escritura es a la vez: #1 inspirada por Dios y #2 útil. ¿Cuánto de las Santas Escrituras es inspirado por Dios? ¡Todo! ¿Cuánto de las Santas Escrituras es útil para nosotros? ¡Todo! ¿Cuánto de las Santas Escrituras deberíamos entonces leer? ¡Todo!
Ya que está escrito que:
entonces, ¡busquemos leer toda la Escritura todos los días de nuestra vida!
A la luz de lo anterior, y creyendo que estas cosas son verdad, ofrecemos las siguientes sugerencias con la esperanza de que sean útiles para el lector:
Para más sobre esto, ve las enseñanzas en video (en inglés) Why Read Your Bible? y Should We Read the Genealogies?.