El Espíritu Santo
El Espíritu Santo te enseñará y guiará
Pero la unción que vosotros recibisteis de él permanece en vosotros,
y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe:
así como la unción misma os enseña todas las cosas,
y es verdadera, y no es mentira, y según os ha enseñado,
permaneced en él.
1 Juan 2:27
El propósito completo de este sitio web es animar a los creyentes a saber que tienen todo lo que necesitan para crecer en su santísima fe, y que no necesitan ir a un seminario, ni ser enseñados por un hombre con doctorado. No porque Dios no use ni dote a hombres y mujeres como maestros, sino porque nuestra dependencia principal para aprender debe ser la Palabra de Dios enseñada por el Espíritu de Dios, en lugar de depender de los hombres para aprender las cosas de Dios. Por eso Dios nos ha dado el Espíritu de Dios para enseñarnos, y la Palabra de Dios como nuestro libro de texto.
Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.
1 Corintios 2:10-12
En este pasaje vemos que solo por el Espíritu podemos aprender las cosas de Dios. Además, Pablo escribe en 2 Corintios que:
no que seamos competentes por nosotros mismos para pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de Dios; el cual asimismo nos hizo ministros competentes de un nuevo pacto, no de la letra, sino del espíritu: porque la letra mata, mas el espíritu vivifica.
2 Corintios 3:5-6
Por lo tanto, nuestro objetivo no es estudiar las Escrituras como un ejercicio académico, sino buscar ser enseñados por el Espíritu las cosas de Dios. No queremos acumular conocimiento, sino buscar aquello que nos ayude a ser conformados a su imagen.
que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en el conocimiento de él: alumbrando los ojos de vuestro entendimiento; para que sepáis cuál es la esperanza a que él os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos...
Efesios 1:17-18
Juan capítulos 14 al 16 dan las instrucciones acerca del Espíritu Santo. Dos versículos específicos en esos capítulos tratan del Espíritu Santo como maestro y guía:
Mas el Consolador, el Espíritu Santo,
a quien el Padre enviará en mi nombre,
él os enseñará todas las cosas,
y os recordará todo lo que
yo os he dicho.
Juan 14:26
Pero cuando venga él, el Espíritu de verdad,
él os guiará a toda la verdad:
porque no hablará por su propia cuenta,
sino que hablará todo lo que oyere,
y os hará saber las cosas que habrán de venir.
Juan 16:13
Por lo tanto, cuando deseemos aprender y crecer, no pongamos nuestra confianza en las explicaciones de otros hombres sobre la Biblia, sino que primero acudamos al libro de texto de Dios y pasemos tiempo conversando con Él y comunicándonos con Él como nuestro maestro. Él es capaz de responder todas nuestras preguntas por medio de las Escrituras. Él dice:
Pedid, y se os dará;
buscad, y hallaréis;
llamad, y se os abrirá.
porque todo aquel que pide, recibe;
Mateo 7:7-8a
Lo que hace el Espíritu Santo
nos consuela
No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.
Juan 14:18
nos da poder
pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo,
y me seréis testigos en Jerusalén,
en toda Judea, en Samaria,
y hasta lo último de la tierra.
Hechos 1:8
fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria,
para toda paciencia y longanimidad;
Colosenses 1:11
convence al mundo
Y cuando él venga, convencerá al mundo
de pecado, de justicia y de juicio.
Juan 16:8
está siempre con nosotros
No te desampararé, ni te dejaré.
Hebreos 13:5c
Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador,
para que esté con vosotros para siempre:
Juan 14:16
nos ayuda a decir “no”
Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos,
vivamos en este siglo sobria,
justa y piadosamente,
Tito 2:11-12
da vida espiritual
Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado,
mas el espíritu vive a causa de la justicia.
Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros,
el que levantó de los muertos a Cristo Jesús
vivificará también vuestros cuerpos mortales
por su Espíritu que mora en vosotros.
Romanos 8:10-11
sella a los creyentes
En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él,
fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,
que es las arras de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su gloria.
Efesios 1:13-14
Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios,
con el cual fuisteis sellados para el día de la redención.
Efesios 4:30
¿Tienes el Espíritu Santo?
Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu,
si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros.
Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo,
no es de él.
Romanos 8:9
¿Tienes el Espíritu Santo? Si no lo tienes, entonces no eres hijo de Dios. Si tienes el Espíritu, ¿cómo lo sabes? ¿Es por un sentimiento? ¿O lo sabes por la Palabra de Dios? Veamos lo que dice la Palabra de Dios:
pues todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús....
Y por cuanto sois hijos,
Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo,
el cual clama: ¡Abba, Padre!
Gálatas 3:26; 4:6
En el último y gran día de la fiesta,
Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed,
venga a mí y beba.
El que cree en mí, como dice la Escritura,
de su interior correrán ríos de agua viva.
Esto dijo del Espíritu
que habían de recibir los que creyesen en él;
pues aún no había venido el Espíritu Santo,
porque Jesús no había sido aún glorificado.
Juan 7:37-39
Debemos estar siempre preparados para presentar defensa ante todo el que nos demande razón de la esperanza que hay en nosotros (1 Pedro 3:15). ¿Estás preparado para dar razón de por qué tienes el Espíritu Santo?
Tarea
- Lee: Juan 14-16
- Memoriza: 1 Juan 2:27, Juan 14:26, 1 Corintios 2:12, Gálatas 3:26, Gálatas 4:6, Juan 7:38