Promesas Grandes y Preciosas

Esta página recorre seis promesas bíblicas que son condicionales a nuestra respuesta, y ofrece un método práctico para parafrasear y aplicar cada una por ti mismo.

“Y leían en el libro de la ley de Dios claramente,
y ponían el sentido,
de modo que entendiesen la lectura.”
Nehemías 8:8

Nuestra meta debe ser entender el sentido llano de la Escritura.

Seis paráfrasis.

Parafrasear la Escritura, o escribirla con nuestras propias palabras, es una manera eficaz de descubrir su sentido llano. La idea es tomar un versículo, o un pasaje de la Escritura, y escribirlo de tal manera que un niño de cinco años pueda entenderlo. El tiempo que se necesita para meditar en el sentido llano del versículo o pasaje, y esforzarse por hallar la manera más sencilla de reescribirlo, es esencial para permitir que Dios "te enseñe todas las cosas," "te guíe a toda verdad," y "tome lo que es mío (de Cristo) y te lo haga saber."

Después de determinar el sentido llano de la Escritura, es muy útil buscar Pecados que evitar o confesar (1 Timoteo 3:16-17), Promesas que reclamar (2 Pedro 1:3-4), Ejemplos que seguir (1 Corintios 11:1), Mandamientos que obedecer (Juan 14:21), y el Conocimiento de Dios (2 Pedro 1:2-3) — en inglés se recuerda fácilmente con el acrónimo SPECK (Sins, Promises, Examples, Commands, Knowledge).

Al buscar promesas que reclamar, notarás que algunas de estas promesas son incondicionales y otras son condicionales. Los siguientes versículos contienen, entre otras cosas, algunas promesas condicionales muy claras. Te recomendamos encarecidamente tomar cada uno de estos seis versículos y examinarlos con el siguiente método:

  1. Paraf&raacute;salos, o ponlos en tus propias palabras
  2. Examina cada versículo en oración, buscando cualquier Pecado, Promesa, Ejemplo, Mandamiento, y Conocimiento de Dios
  3. Identifica claramente las condiciones de cada promesa
  4. Escribe lo que ves que debes Hacer

Hay dos tipos de promesas en la Biblia: condicionales e incondicionales. Los siguientes versículos contienen promesas condicionales. Por favor, tómate el tiempo de escribirlos con tus propias palabras, y de hallar la promesa y la condición. También puedes buscar en una concordancia cualquier palabra que no entiendas.

“El que tiene mis mandamientos, y los guarda, ese es el que me ama; y el que me ama, será amado por mi Padre, y yo le amaré, y me manifestaré a él.”
Juan 14:21
Lee una paráfrasis de ejemplo de Juan 14:21.

Quien tiene mi Palabra y la obedece es quien verdaderamente me ama. Y a estos que obedecen, mi Padre los amará, yo los amaré, y les mostraré más de mí mismo.

“Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia, por medio de las cuales nos ha dado preciosas y grandísimas promesas, para que por ellas fueseis hechos participantes de la naturaleza divina, habiendo huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia.”
2 Pedro 1:3-4
Lee una paráfrasis de ejemplo de 2 Pedro 1:3-4.

Mediante un mayor conocimiento de Dios, quien nos llamó a su propia gloria y excelencia, tenemos a nuestra disposición todo lo que necesitamos para vivir, y para vivir piadosamente, por su poder todopoderoso. Podemos ser librados de la influencia corruptora del mundo por medio de nuestras pasiones y podemos ser participantes de la naturaleza misma de Dios al creer las maravillosas y preciosas promesas que nos ha dado en su palabra.

“Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.”
2 Corintios 3:18
Lee una paráfrasis de ejemplo de 2 Corintios 3:18.

Pero todos nosotros, con mente abierta y corazón tierno, mirando en la Biblia la bondad del Señor, vamos siendo transformados en esa misma imagen que vemos en la Biblia, poco a poco, por el Espíritu Santo.

“Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino, y todo te saldrá bien.”
Josué 1:8
Lee una paráfrasis de ejemplo de Josué 1:8.

No dejes que mi palabra deje de estar en tu boca, piénsala durante todo el día y la noche, hasta que seas hacedor de todo lo que está escrito en mi palabra; en respuesta, yo haré próspero tu camino y te daré buen éxito.

“sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará.”
Salmo 1:2-3
Lee una paráfrasis de ejemplo del Salmo 1:2-3.

Cualquier hombre que se deleita en mi Palabra y piensa en ella tanto de día como de noche será bendecido. Espiritualmente, lo haré como un árbol bien regado que siempre da fruto y cuya hoja nunca se marchita, y en todo lo que haga, prosperará.

“Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos. Porque si alguno es oidor de la palabra, pero no hacedor de ella, este es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”
Santiago 1:22-25
Lee una paráfrasis de ejemplo de Santiago 1:22-25.

¡Sé obediente a la Palabra de Dios! No te engañes a ti mismo oyendo y no haciendo. Si oyes y no haces, serás como alguien que se mira en un espejo, se ve a sí mismo, y sin embargo al voltearse no puede recordar cómo se veía. Pero si miras en la Biblia, llamada la ley perfecta de la libertad, y sigues mirando hasta que Dios te ilumine, y no olvidas, sino que eres hacedor de los caminos de Dios allí revelados, serás bendecido en lo que hagas.


# Promesa Condición
1 prosperidad y buen éxito. meditar de día y de noche "para hacer".
2 como árbol fructífero bien regado. meditar de día y de noche.
3 "me manifestaré a él." oír la palabra y guardarla.
4 ser bendecido en tus obras. mirar, perseverar en la palabra, y hacer.
5 ser participante de la naturaleza divina. creer y reclamar lo que Dios ha prometido.
6 ser transformado gradualmente a la semejanza de Cristo. ver su bondad en la palabra.

Conclusión

Si esto es cierto, ¿qué harás en tu vida para cumplir estas condiciones, en obediencia a Dios?

Ve Recepción de la Palabra para algunas sugerencias prácticas.

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