Evaluando nuestro andar con “la rueda”


La rueda: Cristo en el centro; los rayos son la Palabra, la oración, el compañerismo y el testimonio; alrededor: el cristiano obediente en acción

Esta ilustración de “la rueda”, del ya fallecido Dawson Trotman, fundador de los Navegantes, es una herramienta muy eficaz para evaluar nuestro andar con el Señor. Dawson vio que la vida cristiana se parece mucho a una rueda, con Cristo en el centro, y el pavimento es la vida. Cristo es el centro de nuestra vida y nos da el poder para vivir la vida cristiana. Sin Jesús en el centro, no podemos vivir la vida cristiana. Los rayos representan lo que debemos hacer como cristianos: la Palabra, la oración, el compañerismo y el testimonio. La obediencia es el neumático, y es “donde la llanta toca el camino (la vida)”. Cuando hacemos todo lo que Jesús nos ha pedido, nuestra rueda gira sin tropiezos. Pero cuando uno de nuestros rayos es corto, la rueda se desequilibra. De vez en cuando necesitamos evaluar nuestro andar como cristianos. La rueda es un medio eficaz para evaluar cómo estamos andando.

(Rótulos del diagrama, en inglés: Christ = Cristo; The Word = La Palabra; Prayer = La oración; Fellowship = El compañerismo; Witnessing = El testimonio; “The Obedient Christian in Action” = “El cristiano obediente en acción”.)


Cristo, el centro. En el centro de nuestra vida debe estar Jesucristo. Sin un eje, la rueda no puede moverse. De la misma manera, sin Jesucristo no podemos vivir la vida cristiana:
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos;
el que permanece en mí, y yo en él,
este lleva mucho fruto;
porque separados de mí nada podéis hacer.
Juan 15:5
Porque nada podemos hacer sin Cristo, Él debe ser nuestro enfoque principal. De todas las cosas que hizo el rey David, él vio una como la más importante:
Una cosa he demandado a Jehová, esta buscaré; que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.
Salmo 27:4
Así como la rueda debe recibir fuerza del eje, nosotros solo podemos recibir poder de Jesucristo. Solo poniendo a Cristo en primer lugar en nuestra vida podremos hacer algo espiritual. Necesitamos tener comunión con Dios en el propiciatorio:
Y de allí me declararé a ti, y hablaré contigo de sobre el propiciatorio, de entre los dos querubines que están sobre el arca del testimonio, todo lo que yo te mandare para los hijos de Israel.
Éxodo 25:22
Necesitamos acercarnos confiadamente al trono de la gracia (Hebreos 4:16) para alcanzar el poder para vivir la vida cristiana. ¿Estamos teniendo comunión con Dios cada día?
  1. La Palabra. ¿Estamos asimilando la Palabra de Dios? Este rayo se compone de cinco categorías distintas:

    1. Oír. ¿Estamos oyendo la Palabra?
    2. Leer. ¿Estamos leyendo la Palabra?
    3. Estudiar. ¿Estamos estudiando la Palabra?
    4. Meditar. ¿Estamos meditando en la Palabra?
    5. Memorizar. ¿Estamos memorizando la Palabra?

  2. La oración. ¿Estamos orando como debemos, y buscando conocer la voluntad de Dios? La Biblia habla de al menos 3 maneras de orar, y de 4 tipos distintos de oración.

    Las 3 maneras de orar son:

    • Orar sin cesar. ¿Estoy orando al Señor conscientemente y en todo momento?
      Orad sin cesar.
      1 Tesalonicenses 5:17
    • Oraciones en presencia de otros. Por ejemplo, antes de comer, por protección antes de viajar, etc.
      Y habiendo dicho esto, tomó el pan y dio gracias a Dios en presencia de todos, y partiéndolo, comenzó a comer.
      Hechos 27:35
    • Velar, o un tiempo dedicado a la oración.
      Vino luego a sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: ¿Así que no habéis podido velar conmigo una hora?
      Mateo 26:40
    Los cuatro tipos distintos de oración son:
    1. Adoración (Salmo 146:1-2)
    2. Confesión (1 Juan 1:9)
    3. Acción de gracias (Efesios 5:20)
    4. Súplicas:
      • De intercesión (1 Timoteo 2:1, Efesios 6:18)
      • Peticiones (1 Samuel 1:27)
      • Personales (Mateo 7:7)

  3. El compañerismo. El verdadero compañerismo se basa en anunciarnos unos a otros lo que nosotros mismos hemos visto y oído acerca de Dios y de su Palabra. ¿Estamos compartiendo con otros creyentes de la iglesia, como un solo cuerpo, las cosas espirituales que Dios nos ha mostrado?
    lo que hemos visto y oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y nuestra comunión verdaderamente es con el Padre, y con su Hijo Jesucristo.
    1 Juan 1:3
  4. El testimonio. ¿Estamos testificando al mundo de nuestro Salvador, y estamos dispuestos a obedecer el evangelio nosotros mismos? (Para un ejemplo práctico de cómo testificar a alguien que no lo ha hecho, véase Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe.)
    pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
    Hechos 1:8
  5. La obediencia. Aquí es donde la llanta toca el camino. ¿Estamos siendo obedientes a la Palabra de Dios en nuestras decisiones de estilo de vida y en nuestra mayordomía financiera?
    Si me amáis, guardad mis mandamientos.
    Juan 14:15
    ¿Qué nos está pidiendo Dios que hagamos ahora mismo?